Se las suele ubicar en el segundo nivel de la pirámide nutricional. Son fundamentales para la dieta. Tienen la ventaja de ser bajas en grasas y calorías y ricas en aporte nutricional. Contienen vitaminas, minerales, flavonoides, fibras, azúcares simples y un elevado porcentaje de agua. Además, se las considera antioxidantes y anticancerígenas. Lo ideal es que las personas adultas consuman entre 3 y 5 porciones diarias. Veamos algunas de ellas y sus propiedades. Arándanos. Son antioxidantes y tienen un alto contenido de flavonoides. Podrían reducir la degradación de las funciones cerebrales en casos de Alzheimer, tienen efecto antibiótico, desinflamatorio y reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Ananá. Es la fruta más eficaz en la lucha contra la celulitis y, por su poder cicatrizante, muy empleada en el cuidado de la piel. Tiene efectos depurativos. Banana. Fortalece el sistema nervioso y los músculos, protege la mucosa intestinal, previene úlceras,...